HISTORIA DEL FÚTBOL EN CASTUERA (capítulo 4-1ª parte)

 

1.967-1.969 El proyecto definitivo del C. D. Castuera

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Temporada 67-68-69

            El fútbol en Castuera volvió a reorganizarse a partir de la posguerra dentro de un contexto del fútbol extremeño sin Federación propia hasta principios de los años 50 y que en realidad empieza a organizar sus propias competiciones a mediados de los 60. Es por esa época, “los años ye-ye”, cuando el fútbol en Castuera tomará un nuevo y definitivo impulso que lo llevará a la fundación oficial del Club Deportivo Castuera en Octubre de 1.968 pero, sobre todo, a empezar a competir de manera oficial a partir de la temporada 1.969-70, desde la que, hasta nuestros días, el Castuera lo ha seguido haciendo de manera ininterrumpida en las distintas categorías del fútbol extremeño.

           2 Para el relato de los hechos seguiremos literalmente los magníficos y extraordinariamente detallados apuntes de D. Diego Godoy Vances hasta dónde están contrastados, teniendo en cuenta que además estos se apoyan en algunas transcripciones literales de las memorias de D. Mariano Chamizo Vargas, sacerdote local aficionado al fútbol, persona clave en este proceso de organización y a la postre primer presidente oficial del Club.

            “En la institucionalización del Club Deportivo Castuera como asociación con personalidad jurídica propia, hay que otorgar un significado reconocimiento al esfuerzo del presbítero D. Mariano Chamizo Vargas, éste, entonces un joven sacerdote enamorado del deporte futbolístico, había mostrado afición en las anteriores parroquias de su singladura apostólica, Helechal e Higuera de la Serena, aquí en su pueblo natal dónde llegó como coadjutor en 1.965, además de aglutinar a los sectores entonces esparcidos que practicaban este deporte o eran admiradores del mismo, terminó por dar configuración jurídica a un autentico club federado y con derecho a participar en confrontaciones oficiales.

            3Sus actividades propiamente comenzaron en 1.966 con la adaptación del terreno de juego en el espacio que hoy ocupa el Instituto de Enseñanza Secundaria La Serena y el Hogar del Pensionista, pero de este año no nos cuenta nada este sacerdote en unas memorias de su propia pluma, que nos dan formidable luz para la temporada siguiente 1.967-68 y las sucesivas. La primera crónica del periódico HOY incluida en las precitadas memorias de nuestro personaje, nos dan noticia de un partido de fútbol jugado en el campo de Zalamea de la Serena el día 8 de Diciembre de 1.967 (festividad de la Purísima), que ganaron los de Castuera por 4-2; el equipo interviniente fue: Peña, Eustaquio, Guisado Albino, Del Hierro, González, López, José Luis, Pozo, Emilio y Chamizo. A partir de este encuentro, dadas las malas condiciones en que se encontraba el terreno de juego, realizándose en el mismo obras de adecuación, los posteriores partidos hubo que realizarlos fuera.

            El 28 de Abril de 1.968 se jugó un partido en Campanario, que se ganó también aunque no consta el resultado en cifras, pero la trascendencia de este partido no radica precisamente en el triunfo sobre el terreno de juego, si no la incidencia en el ánimo de los jugadores y de los muchos aficionados castueranos que se desplazaron, que después ya aquí en Castuera se sintieron dispuestos a presionar y poner si fuese necesario de su parte para lograr un campo de fútbol en buenas condiciones, la sensanció que les embargó nos la cuenta este sacerdote de la siguiente forma: “Dónde al ver el estupendo campo que tenían y lo poco que había luchado4 por él, nos sentimos desilusionados, pues nosotros en este campo nuestro sin conseguir nada, influyó mucho en el ánimo de los jugadores y aficionados. Muchos de estos últimos a la vuelta de Campanario, quisieron protestar ante el señor Alcalde, para que comprendiera la necesidad de darle a la juventud y a la afició, un lugar de esparcimiento para sus prácticas deportivas”. Debe hacerse cargo el lector, que cuándo esto sucedía, además de estas instalaciones de Campanario, Zalamea de la Serena las tenía en terreno cercado y con todo lo exigible reglamentariamente desde el año 48 y Quintana de la Serena desde 1.951 y en Castuera no había nada.

            Siguiendo con las confrontaciones, el día 12 de Mayo de 1.968 se jugó aquí contra Zalamea sin que se recuerde el resultado, tampoco se recuerda éste en otro partido jugado cotra Quintana el 19 de Mayo; a partir de esta fecha no se juega encuentro alguno hasta mediados de Junio, si bien se realizan sesiones de entrenamientos entre la semana. Estas acciones preparatorias estaban dirigidas por varios aficionados entre los que se encontraban5 incluso algunos jugadores, como Antonio Pozo “primo”, Gago y otros como Francisco Sierra, Miguel Sánchez Pineda, Juan Mendoza etc.

            El 16 de Junio se juega en Castuera frente a un equipo de Monterrubio, al que también se gana aunque no queda constancia del tanteo final. A este partido siguen una serie de los que no ha quedado constancia del resultado, el Domingo siguiente 23 en Cabeza del Buey, el 7 de Julio en Zalamea (aunque se tiene constancia de que éste se ganó), el 16 de Julio en Quintana. Por estas fechas ya se va organizando una pequeña “sociedad” que sin marco legal aglutina a unos treinta socios que contribuyen con la cuota semanal de cinco pesetas, incluidos los jugadores.

            Las fiestas de Santiago y Santa Ana de aquel año tuvieron el fútbol como una de las mayores atracciones. Los días 25, 26 y 28 se organizó una competición triangular en la que participaron, además del Castuera, el Cabeza del Buey y el Zalamea de la Serena.

En la jornada de 25 se enfrentaron Castuera y Cabeza del Buey quedando un resultado de 5-1, el once castuerano fue: Manolo; Gacía, Solfa, Rey; Amaro, Tena; Platero, Paquito, Carmelo, Emilio, Venao.

6El día 26 el Cabeza del Buey ganaba al Zalamea por 4-2, por lo que el 28 al Castuera le bastaba empatar con Zalamea para proclamarse campeón, no obstante ganó holgadamente por el tanteo de 4-1, siendo los autores de las dianas Paquito, Carmelo, Emilio y Venao y la alineación difería poco de la presentada el día 25 frente a Cabeza del Buey, era: Dionisio; Ruiz, Solfa, Rey; Amaro, Guisado; Venao, Emilo, Carmelo, Pedro y Donoso. El cambio en la delantera se debió a la información del equipo rival de un extremo izquierda muy escurridizo, el “Venao” (José Luis Sánchez, que era natural de Benquerencia), entonces el entrenador local para despistar puso el nº 11 a Mariano Donoso, que se llevó palos por todas las partes de su cuerpo. Otra novedad de este torneo, digna de recuerdo, es que formando parte de las citadas alineaciones se encontraba Carmelo, jugador de color de la entonces provincia española de Guinea, que unos mese después se proclamaría estado independiente como República de Guinea Ecuatorial.

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